
Turtle
Sanctuary
DESCRIPCIÓN
DEL TRABAJO DE CAMPO
Las
tortugas marinas criaturas carismáticas y ancestrales
poseedoras de un linaje de más de 200 millones
de años, por muchas décadas navegaron por
los océanos en grupos muy numerosos. Pero los peores
problemas para la supervivencia de las tortugas marinas
somos los humanos, que las usamos para nuestro propio
beneficio indiscriminadamente.
La importancia económica de la tortuga fue fundamental
para la industria pesquera por muchos años: los
huevos, la carne, el aceite, la piel y las conchas eran
productos en gran demanda. Sin embargo existía
un equilibrio armónico entre los consumidores humanos
y el recurso natural. La existencia de la tortuga marina
se puso en peligro cuando se descubrió que su piel
tenía características apropiadas para la
industria peletera. A partir de ese momento la caza de
tortugas aumento en forma exponencial, poniendo en peligro
la conservación de la especie, a tal grado que
las 8 especies de tortugas marinas se encuentran listadas
como especies en peligro de extinción.
Ante
la problemática que enfrentan las tortugas marinas
la empresa
Stone Island Development no puede permanecer al margen
y a partir del año de 1998 crea y patrocina el
Programa de Protección y Conservación de
Tortugas Marinas Estrella del Mar, trabajar con animales
vivos pero además especies en peligro de desaparecer
representa una gran responsabilidad y para ello se requiere
de personas cien por ciento comprometidas con su profesión.
La
temporada de anidación estaba por iniciar ya que
las primeras tortugas empiezan a llegar en los primeros
días del mes de julio, era tiempo de buscar quien
se encargará de manejar el programa. Fue así
como la empresa contrato los servicios profesionales de
la Bióloga Marina Eréndira González
Diego.
La
labor de Eréndira González durante la temporada
de anidación requiere de su atención día
y noche. Desde los primeros días de julio, sin
respetar domingos ni días de fiesta, sale a la
playa al anochecer recorriendo en su viejo vehículo
los 17 Km. en ambas direcciones, en espera de que salgan
las tortugas a desovar.
Es
importante mantener silencio y distancia al ver salir
la tortuga del mar, pues si la tortuga se siente asediada
regresa al agua. Una vez que la tortuga ha cavado su nido
y empieza a desovar, entra en trance hasta que termina
su función reproductora. Esto dura unos 15 minutos.
Mientras está en trance la tortuga no siente ni
oye, por lo que Eréndira aprovecha a medirla y
a documentar la información. Cuando termina el
desove cubre el nido con arena, formando un círculo
grande con el propósito de despistar a los depredadores.
Si Eréndira no hubiera estado presente sería
muy difícil aún para ella encontrar el nido,
pues son expertas en el camuflaje. Al terminar esta labor
la madre regresa al mar. Toda esta operación dura
alrededor de 45 minutos.
Entonces
Eréndira empieza a cavar el nido con mucho cuidado,
pone arena en el fondo de un recipiente para conservar
la temperatura y recoge los huevos que coloca adentro
con mucho cuidado. Enseguida mide la profundidad del nido
y anota esta información así como el número
de huevos encontrados y vuelve a cubrir el nido con
arena. Con este preciado tesoro regresa al campamento
a donde cava un nido con iguales dimensiones y coloca
los huevos en el, fuera de peligro de depredadores. Marca
el lugar con una estaca, a la cual se le asigna un número
que le permite llevar un control de siembra para cada
nido. La decisión de sembrar los huevos en un área
protegida se justifica por la alta depredación
de hembras y huevos por parte de los ribereños
que se introducen a la playa para el saqueo de esta especie.
Y
otra vez a recorrer la playa en espera de que salga otra
tortuga, repitiendo su labor hasta que amanece. Durante
el verano que es cuando más tortugas salen, cuenta
con la ayuda de un grupo de elementos de la Policía
Estatal Preventiva quienes se encargan de la vigilancia
para hacer el recorrido y la recolección.
Cuando
los primeros nidos cumplen 45 días y llegan al
final del período de incubación, tiene que
dedicar su tiempo además a supervisar la liberación
de las crías.
El
campamento está un poco retirado de la orilla del
mar, por lo que sería peligroso para las tortugas
bebes hacer el recorrido solas. Eréndira las pone
en una caja y las lleva a la playa, poniéndolas
en la arena para que impriman su huella en su playa natal,
la que reconocerán cuando ellas mismas hayan alcanzado
la edad adulta y vengan a desovar. Y les dice adiós
a las tortuguitas mientras nadan mar adentro a toda velocidad.
Muchas veces los niños de las escuelas participan
en esta ceremonia, cada uno llevando una tortuguita en
sus manos de la que se despiden en la playa. Eréndira
los invita primero a visitar el campamento donde les explica
todo el proceso que lleva al nacimiento de las tortuguitas
antes de que ellos sean participes de la liberación.
Esta labor docente es sin duda importantísima,
pues estas nuevas generaciones valorarán y cuidarán
más este importante recurso natural.