INVESTIGACIÓN Y PROGRAMA DE PROTECCION DE LA TORTUGA MARINA EN EL SANTUARIO DE ESTRELLA DEL MAR
Fundado en 1998, el Santuario de Tortugas de Estrella del Mar fue creado con el único objetivo de conservar y preservar a la tortuga marina (especie Lepidochelys olivácea) con 5.6 kilómetros de hábitat de playa en Estrella del Mar, queremos estar seguros de que nuestro proyecto viva en armonía con el medio ambiente.
Cada verano la tortuga Golfina regresa a sus natales playas a dejar sus huevos. Las tortugas llegan desde cientos de kilómetros de distancia hasta éstas playas para participar en un ritual que ha ocurrido durante miles de años. Las tortugas son el último representante vivo de la “Era Jurasica”. Los científicos ubican a estas criaturas desde la era de los dinosaurios. Desafortunadamente, muchas de las playas del mundo están llenas de desarrollos turísticos que han invadido su hábitat natural. Esto ha reducido significativamente la reproducción de tortugas a tal grado que ahora son consideradas especies en peligro de extinción.
Como referencia, hay ocho especies de tortugas marinas en el mundo y todas ellas están enumeradas en la “Lista de especies en peligro de extinción”. México tiene siete de estas especies y ha hecho un compromiso para proteger a estas tortugas.
En Estrella de Mar, tenemos un fuerte compromiso para proteger a estas criaturas y los resultados de nuestros esfuerzos nos motivan para llegar a ser un ejemplo a seguir por los futuros desarrolladores turísticos.
LO QUE HACEMOS.
Los meses de verano representan la temporada de anidación y es cuando empiezan las actividades que nos mantienen ocupados durante toda esta temporada. Las primeras tortugas empiezan a llegar a principios de la temporada de lluvia. Una vez que las tortugas llegan los trabajadores (usualmente voluntarios) trabajan día y noche. Tratamos de localizar los rastros del camino dejado en la arena por las tortugas, siguiéndolos hasta ubicar el nido. Una vez que encontramos el nido, excavamos, y recogemos los huevos y los colocamos en nidos especiales, llevándolos al Santuario en donde los huevos están a salvo de depredadores y humanos. Los huevos son enterrados en nidos de arena de la misma manera que lo hace la madre, después de 45 días de incubación las tortuguitas nacen.
Después de estos 45 días de incubación somos testigos del maravilloso milagro de la vida. Al ver como estas preciosas y pequeñas tortugas cavan en la arena para liberarse del nido en el que fueron dejadas, se sacuden los restos de arena y abren los ojos al nuevo mundo que les espera.
Durante la temporada 2010 el Santuario recibió aproximadamente a 1800 estudiantes así como a un gran número de turistas y residentes, todos ellos interesados en este proceso de preservación de la vida.
En condiciones naturales, estas crías regresarían al océano recién nacidas, sin embargo nosotros tratamos de darles a las pequeñas tortuguitas un poco de tiempo después de nacer para que se recuperen antes de ponerlas en la arena, donde marcaran su lugar de nacimiento y correrán hacia el mar.
Desde 1998, nuestros esfuerzos nos han dejado como resultado el incremento considerable tanto en el número de huevos recolectados como en el número de nacimientos de tortuguitas. Por ejemplo durante el 2002 se recolectaron 39,115 huevos y se liberaron 29,014 tortuguitas Golfinas. Para la temporada 2010 recolectamos un número sin precedentes de 189,761 huevos y se liberaron 150,560 tortuguitas Golfinas.
Cuando termina la temporada de incubación, el Tortugario es usado para curar heridas de tortugas y como un recinto educacional para nuestros visitantes y lo más importante, para los niños de la comunidad. Ofrecemos una serie de seminarios y trabajamos en estrecha colaboración con organismos del gobierno local y con las escuelas.
Para ver nuestros resultados del año 2010, haga Click aquí.
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